miércoles, 25 de septiembre de 2013

Productos de Glossy Box III

Aquí llega otra entrega de mis impresiones sobre los productos que, cada mes, llegan a mi casa de mano de Glossy Box. La verdad es que, aunque parezca mentira, cada mes espero con ansia la llegada de mi caja porque es una sorpresa. Me encanta. Lo sé, soy muy fácil de contentar, pero mejor para mí y para los de mi alrededor. No soy una persona complicada. Y ahora... Vamos con los 3 productos que han pasado por mis manos.

Crema hidratante 24 horas de Agua Termal que me ha ido enamorando según se iba agotando. Al principio no me gustaba mucho la textura que tenía justo cuando me lo ponía en la cara porque parecía como si me hubiera puesto una máscara, pero con el paso del tiempo me ha ido conquistando poco a poco.

Me ha gustado que se puede usar tanto por la noche como por la mañana. Me ha gustado su textura, ni muy untuosa ni muy ligera. Me ha encantado su olor. Genial. Típico olor como de limpio, de recién salida de la ducha... Maravilloso. Y ya hacia el final, la sensación que me dejaba en la cara y que no me gustaba, me encantó. Me lo tomé como si fuera un efecto lifting que, aunque pueda parecer contradictorio, me relajaba muchísimo. Así que le doy un 10 y por supuesto que en cuanto tenga la ocasión me la compraré.


Champú de L´Oréal que al principio me causó reticencia por la palabra OIL. He de decir que tengo el pelo graso, o con tendencia a engrasarse, es decir, que me dura limpio un suspiro, y por eso lo último que necesito son champús, mascarillas, acondicionares... o cualquier producto para el pelo que contenga aceites. Pero aún así me lancé a la aventura porque tampoco me gusta usar el mismo champú siempre porque he leído que sino el pelo se acostumbra y al final las acciones de los champús dejan de funcionar así que... me lancé a la piscina...

Y salió bien. Me ha gustado muchísimo. Me deja el pelo muy suave, nada grasiento y no se me ha ensuciado más que con otros champús. Además hace muchísimas espuma, algo que necesito en los champús porque sino me da la sensación de que no lavan bien. Sé que es una tontería o manía, pero así soy yo. Así que este producto también se lleva un 10 y por supuesto que me lo compraría. ¡ Ah ! Y el olor... sencillamente GENIAL.


Mascarilla Anti-Estrés. Tengo que reconocer que cuando vi este producto casi se me escapa una lagrimilla. Llevaba tiempo queriendo comprar una mascarilla, porque la que usaba antes se acabó, pero nunca saco tiempo y además al ver que era anti-estrés.... Me venía tan bien después del mes de Septiembre que estoy pasando que me la puse nada más abrir la caja.

Hice lo que recomiendan algunas chicas en sus vídeos de YouTube. Me puse la mascarilla, me tumbé para esperar los 15 minutos que recomiendan e intenté poner la mente en blanco (no puse música, que es otra recomendación, porque mi novio estaba durmiendo y era domingo y el MP4 estaba sin batería). La verdad es que me quedé relajada y cuando retiré el producto me notaba la piel muy suave y un poco luminosa. Digo un poco porque en realidad ese detalle de la piel no lo sé apreciar mucho, pero sí... había un poco más de luz en mi rostro. Así que a este producto le daría también un 10 y por supuesto que me lo compraría. Quizá no la misma pero si una muy parecida, más que nada por variar e ir conociendo más.

Y estos son los productos de hoy. En breve publicaré otro porque estoy en una época en que me echo todos los potingues que me voy encontrando. Estoy en plan cuidados y mismos para mí misma porque la vida me está tratando un poco mal así que intento contrarrestar los efectos. Equilibrar la Balanza.

martes, 17 de septiembre de 2013

La Misma Canción, de Mary Higgins Clark

De nuevo me pongo frente al ordenador para escribir un post sobre un libro, uno de los temas más fáciles y relajados de los que ahora mismo puedo comentar. Vivo un momento de incertidumbre total que no me deja pensar, ni hablar, ni relajarme, ni comer... Tengo tantas cosas en la cabeza que no sé ni como caben todas ahí dentro ni como no me explota la cabeza. Cierto es que a mi la vida nunca me ha parecido fácil, no porque haya sido una desgraciada, sino porque para mantener el equilibrio son años de práctica y paciencia, y aún así la mínima ráfaga de viento puede desestabilizarte y hacerte caer.

Puede que en un día, o dos, se solucione todo y se acabe la incertidumbre, y si no es así, sacaré fuerzas y tiempo de donde pueda para poder desahogarme un poco conmigo misma a través del blog. Estoy llegando a hablar yo sola mientras me ducho, mientras camino por la calle... Y todo es porque estoy indignada con la situación que vivo, con la injusticia que se está cometiendo, con la incompetencia de quienes me rodean que quieren que tú saques todo adelante y si no puedes.... es porque no le echas ganas... En fin, ahora toca respirar hondo y comentar el último libro que me he leído.


     " ' Siempre la misma canción '. Kay escuchó estas palabras en la mansión de los Carrington cuando solo era una niña y, aunque entonces no comprendió su significado, se le grabaron a fuego en la memoria. Muchos años más tarde, casada con el heredero de la acaudalada familia, esa frase irá cobrando un terrorífico sentido. ¿ Quién es en realidad Peter Carrington ? ¿ Qué secretos se han ocultado en las sombras de esta mansión durante décadas ? Los fantasmas del pasado están regresando al presente en busca de venganza, y Kai sospecha que duerme junto a un hombre cuyas manos están manchadas de sangre. "

Este tipo de relatos, mezcla de novela negra y de suspense, siempre me han gustado. Me fascina, lo sé soy muy impresionable, la capacidad para atrapar al lector desde las primera páginas consiguiendo que se sumerja totalmente en la historia. Eso es lo que me ha pasado. Quería acabar el libro cuanto antes para saber quien era el " malo ", saber si las sospechas eran ciertas o infundadas... Y todo ello regado con un poco de amor y mucho dinero de por medio. 

Es curioso que pocas historias de amor hablan de dos personas normales, ni ricas ni pobres, que se conocen y se enamora. Siempre hay uno de los dos que es tremendamente rico, y casi siempre es el hombre. ¿ Será que la sociedad es machista hasta para escribir historias de amor ? 

En cualquier caso es una lectura muy recomendable, para pasar un rato con la intriga y haciendo elucubraciones sobre quien será el asesino.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Se Acabó...

Tanto lo hemos deseado. Tanto lo hemos esperado. Tanto lo hemos ansiado... Y de repente... Se Acabó.

Hablo del verano, del buen tiempo, de las terrazas, del sol, de los cócteles un martes cualquiera, de los paseos por la playa, de los baños en la piscina, de andar descalzos, de las siestas después de comer... Aunque en realidad no es verdad. Se acabaron las vacaciones, pero no el Verano. Todavía estamos a tiempo de ir a las piscinas, a las playas ( a quien no le quede lejos de casa ), de disfrutar del sol, de las terrazas... Las siestas habrá que reducirlas al fin de semana pero bueno no se puede tener todo en esta vida.

Y, no sé si esto le pasa a más gente o no, pero a mí siempre en Año Nuevo y después de las Vacaciones me entra el subidón de hacer lo que siempre he querido hacer pero al final no lo hago, porque son todo obligaciones. Pero esta vez, lamentablemente siempre digo esta frase y aún así nada. Pero esta vez no, esta frase también la suelo decir y... que os voy a contar.


El caso es que me he puesto unos retos que de verdad espero conseguir porque quiero, porque lo necesito y porque me da la gana :). De momento no voy a decir nada porque no quiero que si " fracaso " sea conocido por todos, sólo lo diré, si me apetece, cuando esté consiguiendo mis logros.


Lo importante de todo esto, de las metas y los retos, es que por lo menos los primero días estás ilusionada y emocionada con conseguirlo y eso evita que entre la típica depresión post-vacacional. Prefiero centrar mis esfuerzos y mis energías en conseguir algo bueno que en fijarme que lo bueno acabó y que nos enfrentamos de nuevo a la rutina, a los madrugones, a los tupper, al estrés... ¿ No me digáis que no es mucho mejor ?

Y antes de despedirme confesaré que uno de los retos es escribir más en el blog porque lo dejo durante mucho tiempo sin movimiento, pero como ya he dicho muchas veces no es cuestión ni de ganas, ni de ideas que plasmar, sino de tiempo que dedicarle, pero aún así... Espero organizarme mejor y poder sacar el tiempo de debajo de las piedras o por lo menos... Intentarlo :)

lunes, 29 de julio de 2013

La Bodega, de Noah Gordon

Durante mucho tiempo había oído hablar de este libro pero nunca había tenido la oportunidad de leérmelo, hasta el otro día. Primero, y para no romper con las tradiciones, pongo un pequeño resumen del argumento.


     " Languedoc, Francia, finales del siglo XIX. Josep Álvarez descubre de la mano de un viticultor francés el arte de la elaboración del vino. Desde ese momento, su vida estará determinada por esta pasión. A pesar de su juventud, Josep ha conocido el amor, las intrigas políticas y el trabajo duro, experiencia que, junto a su temprana vocación, caracterizará su destino. Tras participar contra su voluntad en un complot que convulsionará la ya turbulenta escena política del momento, huye a Francia, donde trabajará para un viticultor. Pese a su temor de caer en manos de la justicia, decide un día volver a su hogar. Luchando contra los elementos, Josep emprende una aventura tan ardua como fascinante: la elaboración de un buen vino. En torno a él, los habitantes de Santa Eulàlia: la joven viuda Marimar y su hijo Francesc; Nivaldo, el tendero de origen cubano; Donat, el hermano obrero, todos ellos personajes que pueblan esta rica novela. "

He de reconocer que me ha gustado la historia, que me han enganchado los personajes ( esta vez si enamoramiento de por medio ) y me ha resultado amena y fácil su lectura, excepto en los momentos en los que se narraba de manera más extensa e intensa las diferentes uvas y el proceso de la vendimia. Ahí desconectaba un poco, sin dejar nada sin leer pero sin prestar atención, más que nada porque de vinos entiendo lo justo y necesario para saber si me gusta o no ( a pesar de haber asistido a una pequeña clase de cata ) y los detalles sobre la uva tal y cual y sobre la mejor manera de vendimiarla pues... me aburría un poco.

Además el final del libro me dejó un poco como... ¿ a pero ya ha acabado ? Fue bastante brusco, no porque se dejen cabos sueltos, sino que por la simple dinámica del libro no te esperas que esa sea la última página; de las ultimas sí pero la última... no. Por lo tanto he de concluir diciendo que no ha sido el libro que más me ha gustado de este autor pero era algo que quería hacer así que... Misión Cumplida.

miércoles, 24 de julio de 2013

Las Horas Distantes, de Kate Morton

Después de leer El Jardín Olvidado, me enfrasqué en otro libro de esta autora de la que me he leído 3 libros, que recuerde ahora mismo. La verdad es que soy muy mala para recordar títulos, autores y argumentos. Lo sé soy un desastre pero es que mi memoria es... de aquella manera. El libro me lo terminé hace ya muchas semanas porque después de ese me terminé otro y ahora estoy con otro. Sí, voy con mucho retraso pero es que de verdad que llevo unas semanas de vértigo, entre la mudanza, el trabajo y los imprevistos que van surgiendo... No doy a basto. Pero no me enredo más y pongo un pequeño resumen.


     " Una carta perdida durante muchos años llega por correo y Edie Burchill se encuentra viajando a Milderhurst Castle, una mansión inglesa en la que viven las hermanas solteras Blythe y en la que se alojó su madre durante la Segunda Guerra Mundial, cuando era una niña de trece años. Las hermanas Blythe mayores son gemelas y se han pasado gran parte de su vida cuidando de su hermana pequeña, Juniper, que no volvió a ser la misma desde que su prometido la abandonó en 1941. En el interior del ruinoso castillo, Edie comienza a desenmarañar el pasado de su madre. Pero las piedras de Milderhurst esconden otros secretos, y Edie está a punto de descubrir más de lo que esperaba. La verdad de lo que ocurrió en las horas distantes del pasado lleva mucho tiempo a la espera de que alguien la descubra. "

Me ha gustado, esa es la verdad, pero no me ha encantado. Es cierto que comparándolo con El Jardín Olvidado, que me enamoró, era difícil que llegara a su altura pero aún así es una lectura recomendable. Queda patente el sello de la autora y hace recapacitar de lo mucho que pueden cambiar nuestras vidas con una sola decisión ya sea nuestra o de las personas de su alrededor. Da hasta un poco de miedo pensar la transcendencia que puede tener el hacer o el decir algo en un momento determinado y que justo en ese instante cambie nuestra vida para siempre.

También te planteas lo injusto que es que las decisiones de las personas que te quieren te afecten de esa manera porque en muchas ocasiones el amor se mezcla con el egoísmo y esa combinación puede llegar a ser realmente explosiva.


 En conclusión, y para no enfrascarme en divagaciones, es una lectura amena y entretenida. Una buena recomendación para el verano cuando tenemos más tiempo libre y para los afortunados que se puedan ir a la playa que mejor manera de pasar un rato agradable con la compañía de un buen libro mientras los rayos de sol nos van tostando la piel.

jueves, 4 de julio de 2013

Historias De Un Post

Tengo que hablar de los Toros, de La Sonrisa De Julia, de Paula Echevarría... Tengo mucho pendiente pero no olvidado. Lo guardo en el cajón de lo que tengo que hacer cuando tenga el tiempo necesario para hacerlo bien, porque hacer las cosas a medias y mal... mejor no hacerlas.

Pero hoy, robando un poco de tiempo al día, he leído un post de alguien que me gusta mucho como escribe y me ha inspirado. Bueno más que inspirarme me ha dado ganas de escribir. Bueno ganas tengo siempre, pero me ha dado el impulso o la energía o como queramos llamarlo para dedicarme un poco a mi querido Blog.

Lo que he me ha traído hoy aquí es algo relacionado con el amor. Cuando era más pequeña me consideraba una romántica empedernida, pero con el paso de los años he ido descubriendo que en realidad no soy romántica lo que soy es una apasionada, sin duda alguna, de las grandes historias de amor. Lo que me gusta es saber como se llega a ese amor tan profundo que hace que te olvides hasta de tí misma, que sólo quieras vivir por y para esa persona. De repente tu prioridad absoluta en la vida es pasar todo el tiempo a su lado, sin hacer nada especial, sólo tenerle cerca. Sentir su presencia, su olor, su respiración...


Eso es lo que me gusta. Lo que viene después me da un poco igual, porque suele ser más normal, más común. Pero lo bonito es el principio. Pero claro, no hablo de principios de la vida real, hablo de los principios de las películas y de los libros. Esa emoción que te atrapa sin saber muy bien cómo ni porqué y que no puedes evitarlo de ninguna manera.

Por eso sé que no soy romántica sino una enamorada del amor. De las historias que te ponen los pelos de punta. De esos amores que son capaces de todo por la persona amada y que consiguen superar todos los obstáculos. Nada ni nadie les impide estar juntos o por lo menos intentarlo. En la vida real no hay eso, y si lo hay se da en pocas ocasiones.

Me gusta el amor sin barreras, sin miedo. Reconocer lo que se siente por la otra persona aunque no esté del todo claro que la cosa vaya a salir bien, pero es arriesgarse porque si ganas habrá merecido la pena todo el esfuerzo y todo el camino recorrido, y si sale mal... ( algo que en los libros y en las películas también pasa ) pues por lo menos lo habrás intentando y no te quedas con la espina clavada.

El amor... es ¡ Genial ! Y aunque en las películas y los libros sea más emocionante de repente en la vida real alguien te sorprende y te demuestra que sí, que existe y que lo tienes delante, dispuesto a conseguir que tú vivas tu propia historia de amor, aunque no quede reflejada en ninguna parte más que en los corazones de las dos personas que estan viviendo esa historia de amor.

martes, 11 de junio de 2013

La Edad y El Paso Del Tiempo

No puede decirse que sea una persona ni mayor ni muy experimentada pero quieras que no con el paso de los años vas ganando en experiencia y esa es la mejor manera de aprender. A mi, en mis 27 años, me ha tocado vivir y aprender, en ocasiones, a base de bofetadas que me ha ido dando la vida, pero como se dice " De todo se aprende ". Y con estas " vivencias " he decidido hacer mi decálogo personal.

     1. La soberbia no lleva a ninguna parte. Es una de las peores sensaciones que se pueden tener, solo te lleva al enfado máximo y a sentir una rabia intensa hacia alguien. Con este sentimiento la única persona que se ve perjudicada es uno mismo porque los demás, o en concreto la persona que te ha hecho sentir eso, puede que ni se haya dado cuenta de como estas. Conclusión: es una manera de amargarte el día sin que nadie a su alrededor se percate y de quedarte más solo que la una.


      2. La envidia nunca dejará que seas feliz. Al igual que el punto anterior si que lo he sentido muchas veces, la envidia nunca. Nunca he deseado tanto algo que tenga alguien como para no dejarme ser feliz con lo que yo tengo. Es algo que no puedo entender por mucho que lo piense. Entiendo que en ocasiones puede dar rabia que los demás tengas cosas que tú deseas y que no tienes, pero esa envidia que me imagino te recorre todo el cuerpo y te pone verde... Lo siento pero no lo entiendo. Soy más de la opinión de alegrarme por lo que la gente a la que quiero tenga, aunque a mi me falten muchas cosas. Prefiero adaptarme a lo que tengo y ser feliz con ello.

     3. Los celos matan la pareja. No lo entiendo de ninguna de las maneras. Creo firmemente que los celos surgen de la inseguridad de las personas y que de ahí es donde nace el miedo a perder a la persona que quieres, a creer que en cualquier momento se va a cruzar alguien en su vida que le parezca mejor y te va a dejar. Nunca he sido celosa y no creo que lo sea. Por supuesto hay casos excepcionales pero por regla general no. En cambio si he sufrido los celos en mis carnes y puedo asegurar que es una manera muy efectiva de matar el amor. Hay que ser más seguros de uno mismo y tener confianza en la persona con la que estamos compartiendo nuestras vidas, porque sino quisiera estar con nosotros... no estaría.


4. El rencor se enquista. Que
malo es el rencor, y de esto sí que he pecado en muchas ocasiones, aunque ahora estoy empezando a controlarlo porque es un poco como la soberbia, algo que sientes sólo tú, que el que ha causado ese rencor puede que ni lo sepa, y si lo sabe... puede que le de igual y que siga siendo feliz. Es una tontería amargarte por cosas que han pasado y que no tienen solución porque no se puede volver atrás, mejor perdonar y seguir para delante. Por supuesto todo esto depende de lo que te hayan hecho, pero normalmente es algo que se puede superar, aunque seguramente nunca se olvide ese daño, pero no compensa en absoluto estar toda la vida con ese rencor en el corazón.

     5. La sinceridad no siempre es buena. Eso también lo he aprendido en mis propias carnes. Siempre he ido de frente, defendiendo lo que a mi me parecía que debía defenderse, montando en cólera cuando he visto alguna injusticia y decirlo siempre, hablar a las claras sin saber callarme porque sino explotaba. ¿ Y a dónde me ha llevado eso ? A tener enfrentamientos cuando los demás, que antes opinaban lo mismo, se callaban como si de repente Úrsula, la bruja de la Sirenita, les hubiera robado la voz. También me ha llevado a dejar personas en el camino, que desde luego no eran amigos de verdad, pero en ocasiones es mejor respirar tranquilamente y mirar para otro lado porque al final quien sale perjudicado es el sincero y el que va de frente.


6. La falsedad nunca es buena. Con esto de verdad que no puedo y no consiento pasar por alto estas cosas. No me gusta nada la gente falsa y por supuesto no soy nada falsa, de hecho alguno de los enfrentamientos que mencionaba en el punto anterior ha sido por querer desenmascarar a la gente falsa porque es algo que me supera. No puedo con ello y en eso no creo que cambie porque me molesta mucho y me supera. Soy de las que piensa que si alguien te cae mal no hace falta fingir que te cae bien para que luego cuando se de la vuelta ponerle a caer de un burro, es que no lo entiendo. Por mucho que le de vueltas... Sigo sin entenderlo.

     7. Los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano. Otra verdad como un templo, Sí Señor. Conocidos y amiguetes podemos tener muchos. Gente con la que salir, ir a cenar, ir de viaje... Pero amigos de verdad, de esos que saben hasta los detalles más escabrosos de tú vida, esos a los que llamarías en tus peores momentos y sabes que van a estar siempre disponibles para ti, esos que te van a defender ante terceros aunque esos mismos lleven la razón sólo para sacar la cara por ti aunque luego en privado te echen la bronca porque lo has hecho mal... De esos hay 2 y si tienes mucha suerte 5, pero no más. Pero no creáis que eso es un motivo de tristeza, sino todo lo contrario, es un motivo de alegría porque más vale tener pocos de verdad que muchos de mentira.

     8. Las quejas constantes aburren. Lo sé porque cuando escucho que alguien no para de quejarse no sólo me aburre si no que acaba con mi paciencia, sobre todo cuando en ocasiones son quejas absurdas sin ningún fundamento. Por eso mismo yo intento siempre quejarme menos porque siempre he sido de sacarle punta a todo y encontrar siempre algún motivo para queja, y estoy consiguiéndolo porque ahora soy mucho más tolerante y decidido pasar muchas cosas por alto cuando antes no hubiera sido tan transigente.

     9. La intolerancia va en contra del futuro. Y lo peor es que lo tengo en casa y no me gusta nada. Cuando me refiero a mi casa no estoy hablando de mi familia sino de mi novio. Creo que pocas veces he conocido a alguien tan intolerante como él. Bueno pensandolo bien le conozco a él y a mi mejor amigo. Anda que no he tenido " discusiones " con él en la Universidad porque decía cada barbaridad que de ninguna manera se podía pasar por alto. Aún así les quiero mucho a los dos pero eso no quita que el ser intolerantes no sólo no les vaya a llevar a ninguna parte sino que en ocasiones responde simplemente a una manera de pensar un poco arcaica y en ocasiones machista.

10. La verdad duele. Siempre he sido de las que prefieren saber lo que se piensa de mí, lo que se habla de mí, lo que se opina de mí... Pero es un cuchillo de doble filo porque si llega a tus oídos cosas buenas te pones muy contenta e institivamente surge de ti cierto cariño hacia la persona que sabes que ha dicho eso, pero si te enteras de que alguien ha dicho algo malo de ti sobre todo cuando te parece injusto, pues no puedes evitar enfadarte y aunque no lo quieras, a mí me pasa, durante un tiempo no eres la misma con la persona en cuestión. Por tanto he llegado a la conclusión que hay cosas que son mejor no saber nunca porque nos van a doler y nuestras vidas no van a cambiar mucho si no lo sabemos. Por supuesto esto no se aplica a todos los casos, pero eso ya será para otro post.

Al final me he extendido más de lo que me hubiera gustado, pero es que cuando me pongo a escribir sin pensar acaban saliendo cosas de estas, largas y extensas, pero es lo que hay. Por supuesto hay más cosas que he aprendido y puede que hasta pudiera escribir otro decálogo, pero eso ya para otro día.