
Y, no sé si esto le pasa a más gente o no, pero a mí siempre en Año Nuevo y después de las Vacaciones me entra el subidón de hacer lo que siempre he querido hacer pero al final no lo hago, porque son todo obligaciones. Pero esta vez, lamentablemente siempre digo esta frase y aún así nada. Pero esta vez no, esta frase también la suelo decir y... que os voy a contar.
El caso es que me he puesto unos retos que de verdad espero conseguir porque quiero, porque lo necesito y porque me da la gana :). De momento no voy a decir nada porque no quiero que si " fracaso " sea conocido por todos, sólo lo diré, si me apetece, cuando esté consiguiendo mis logros.
Lo importante de todo esto, de las metas y los retos, es que por lo menos los primero días estás ilusionada y emocionada con conseguirlo y eso evita que entre la típica depresión post-vacacional. Prefiero centrar mis esfuerzos y mis energías en conseguir algo bueno que en fijarme que lo bueno acabó y que nos enfrentamos de nuevo a la rutina, a los madrugones, a los tupper, al estrés... ¿ No me digáis que no es mucho mejor ?
Y antes de despedirme confesaré que uno de los retos es escribir más en el blog porque lo dejo durante mucho tiempo sin movimiento, pero como ya he dicho muchas veces no es cuestión ni de ganas, ni de ideas que plasmar, sino de tiempo que dedicarle, pero aún así... Espero organizarme mejor y poder sacar el tiempo de debajo de las piedras o por lo menos... Intentarlo :)